martes, 9 de septiembre de 2014

Huellas mezcladas

Tal vez un hombre inició sus pasos primeros, un recorrido solitario en un espacio virgen, con miles de huellas de otros hombres, barridas por el viento.

Busca en los cajones del mundo, entre sus lugares infinitos pero irreales, de dudas y ficciones, en un espacio medible, donde ocurren los hechos.

El reloj avanza amenazante y debe coger el tren que anuncia su salida. La vida marca sus vivencias como en un pentagrama situándolas entre las coordenadas de un espacio y tiempo, difícilmente ajustables. Como el peso de un cuerpo curva y delimita el inconmensurable universo de la arena y, sin embargo, sólo percibimos su huella.

Pero así andamos, siempre perdidos en nuestra isla desierta, si no descubrimos además, entre los sonidos, sus silencios, espacios de aparente vacío, donde quedaron los hechos inacabados, dejándonos huérfanos del todo. Sólo entonces, la vida se convierte en la más bella sinfonía cuando al fin logramos encontrar, uniendo los puntos de un no-tiempo, las medidas verdaderas de un beso.

No hay comentarios: